Los cactus y las suculentas son hoy en día plantas muy comunes en jardines e interiores. Vienen en una amplia gama de formas, tamaños y colores. Los cactus siendo un tipo definido de suculentas, posee características en común que les permiten sobrevivir en ambientes áridos.

Cuidar tus cactus y suculentas

El hábitat natural de la mayoría de los cactus y suculentas es desértico o árido. Por lo tanto, crecerán mejor con mucha luz, buen drenaje, altas temperaturas y baja humedad. Pero este no siempre será el caso, hay algunos cactus y suculentas, como Schlumbergera, que provienen de bosques lluviosos, por lo que prefieren condiciones de semi-sombra y humedad.

A menos que estés cuidando de algún tipo de cactus o suculenta muy especializada, hay condiciones generales que te servirán para mantener saludables tus plantas. Lo mejor siempre será recrear su hábitat natural, pero para esto, debes conocer más sobre el tipo de cactus o suculenta que tienes.

Aquí conseguirás los principales factores a tomar en cuenta al cuidar tus cactus y suculentas.

Dónde plantar tus cactus y suculentas

La ubicación que tendrá tu cactus o suculenta es el factor más importante a tomar en cuenta, ya que este afectara en gran medida todos los requerimientos posteriores para tu planta, o inclusive determinar que planta podrás o no elegir.

¿Mi planta estará en el jardín o en interior?

La mayoría de cactus y suculentas prefieren mucha luz, por lo que el lugar que elijas para estas deberá tener bastante iluminación. Para las plantas en interiores, el mejor lugar es cerca de una ventana muy iluminada durante el día. Los cactus en general necesitan sol directo por una buena parte del día para crecer fuertes, mientras que las suculentas (excepto por algunas especies) pueden tornarse amarillentas o marchitarse con mucho sol.

En el jardín deberás tomar en cuenta el clima y las estaciones de tu región, ya que estos tipos de plantas no resisten muy bien las temporadas frías o lluviosas. En estos casos, considera mantener tus plantas en macetas para poder moverlas a un lugar más cálido o donde estén menos expuestas al frio y humedad del invierno.

Macetas para cactus y suculenta 

Al elegir la maceta para tu cactus o suculenta debes tener en cuenta principalmente el material, el tamaño y el drenaje que esta posea. Las macetas de arcilla o cerámica son porosas y permiten que la tierra transpire y seque de forma rápida y uniforme. Las macetas plásticas, bastante populares,  no son permeables, así que deberás fijarte que tenga suficientes agujeros de drenaje en su parte inferior.

macetas para cactusTambién tendrás a disposición las macetas de arcilla o cerámicas con acabados brillantes. Estas macetas pierden su permeabilidad debido a la pintura y esmaltes que utilizan para su decoración. Por lo tanto, al igual que con las de plástico, debes fijarte en el drenaje inferior.

El tamaño de la maceta depende del tamaño de tu planta y el tipo de crecimiento de la especie. Hay cactus y suculentas que crecen en colonias o cúmulos que se extienden por la zona de forma lateral, como la Rebutia. En estos casos un contenedor o maceta más ancho que alto será el adecuado, dando espacio para que tu planta pueda crecer cómodamente.

A pesar de verse bastante llamativos y con estilo, los contenedores de vidrios, como frascos y peceras, no son buenos para este tipo de plantas. Su falta de drenaje, permeabilidad y la transparencia que expone a la luz las raíces, afectarán el crecimiento y salud de tus plantas.

Tierra o sustrato para cactus y suculentas

Muchas veces en las tiendas de jardinerías podrás encontrar preparados listos para llenar tus macetas, pero a muchas personas les gusta preparar su propia mezcla especial para sus plantas. Hay algunas características básicas que un sustrato para cactus y suculentas debe poseer. Quizás la característica más importante es que la tierra debe drenar muy bien. La mejor manera de conseguir esto es añadiendo arena.

tierra para cactusUna buena fórmula para comenzar es un 50% de arena lavada y un 50% de preparado para jardín o compost para macetas, luego podrás ir ajustando el drenado aumentando las proporciones de uno u otro según sea el caso.

No todos los tipos de arena pueden ser utilizada para preparar tu mezcla, la arena de construcción o rellenos, puede tener componentes que pueden ser perjudiciales para las plantas, como el exceso de sales. La perlita y gravilla fina, también puede agregar permeabilidad y darle un poco más de soltura a la mezcla en caso de que la arena sea muy fina. Otro material que puedes usar en esta mezcla es la piedra pómez, pero a veces no es tan fácil conseguirla y también puede ser un poco más costosa.

No hay reglas estrictas y rápidas para las mezclas de macetas, así que tendrás que experimentar con las proporciones. La relación de componentes anterior es un buen punto de partida.

Cómo regar tus cactus y suculentas

Existe la idea errónea de que los cactus y las suculentas sólo requieren de muy poca agua. Aunque tienen la propiedad de almacenar de agua en sus hojas y tallos que le permite sobrevivir en hábitats secos, ciertamente no prosperarán con poca agua. El riego es una parte esencial para el buen crecimiento tus cactus y suculentas. El exceso de agua frenará el crecimiento, pero la falta de agua también hará que se marchiten.

Lo ideal es usar agua de lluvia para el riego, en lugar de agua del grifo. Esto se debe a que los minerales del agua del grifo se acumulan en el suelo y pueden obstaculizar el flujo de nutrientes esenciales a la planta.

Primavera y verano: En la temporada de crecimiento o vegetativa, las plantas deben regarse al menos una vez por semana, fijándonos antes que el suelo haya secado. Al regar, el suelo debe quedar bien empapado, permitiendo que el exceso de agua se drene. Durante esta época es cuando debemos usar fertilizantes para nutrir nuestra planta, un fertilizante suave y balanceado (10/10/10) será el ideal.

Otoño e invierno: Es el momento en que las plantas entran en un período de descanso. El riego debe reducirse para que la tierra se seque entre riego. La regularidad del riego depende del entorno en el que se encuentren y de la variedad de suculenta. Los cactus que florecen en invierno necesitan estar en el calor y tener un riego regular aun en este periodo, pero los cactus desérticos pueden quedarse sin regar dependiendo del caso. 

Reproducir cactus y suculentas

Hay cuatro maneras de propagar o reproducir los cactus y suculentas: semillas, esquejes, injertos y hojas. Dependerá de la especie, el método más adecuado para multiplicar nuestras plantas.

Reproducir por semillas

propagacion de los cactus

Las semillas de cactus y suculentas están disponibles en muchos proveedores especializados. Para germinar las semillas, se siembran finamente en la superficie de una maceta o germinadora con compost y luego se cubren con una fina capa de arena. Si estas germinando distintas especies, es bueno que coloques identificadores en las macetas. La temperatura óptima para la germinación de las semillas es de unos 21°C. Es necesario mantener una atmósfera bastante húmeda para que las semillas germinen. La mejor manera es cubrir las macetas con bolsas de plástico o una tapa de vidrio. Una vez germinadas, las plántulas pueden estar expuestas a más luz y aire, pero deben mantenerse húmedas en todo momento.

Reproducir por esquejes

reproduccion por esquejes

Los cactus y suculentas se propagan fácilmente mediante esquejes. Con un cuchillo con mucho filo se cortará una sección del cactus. Es importante mantener limpia la superficie de corte. El esqueje también debe dejarse a la sombra durante tres o cuatro días para permitir que se seque el corte. Una vez que se ha formado la especie de costra o callo en el corte, el esqueje se puede plantar en un suelo húmedo y con buen drenaje.

Las hormonas de enraizado no son realmente necesarias pero pueden ayudar. Pueden pasar varias semanas o meses antes de que aparezcan las raíces. Si se trata de un cactus, deberás regar con muy poca agua cuando el sustrato este completamente seco. Por otro lado, los esquejes de suculentas requieren que mantengas la humedad elevada, preferiblemente con un atomizador.

Reproducir por injertos (cactus)

cactus por injertos

Otra forma de propagar los cactus es mediante injertos. Este método se utiliza generalmente en especies de cactus que son difíciles de propagar o en especies de crecimiento débil. Se requiere un portainjertos, pie de injerto o planta base vigorosa para este método. El corte se coloca en la parte superior del portainjertos y luego se asegura con bandas elásticas o hilo. Esta planta injertada se deja en un lugar cálido, fuera de la luz solar directa, durante varias semanas. El portainjertos ayuda a proporcionar nutrientes al esqueje que se encuentra en la parte superior y lo mantiene vivo.

Reproducir por hojas (Suculentas)

reproducir suculentas por hojas

Si ya tienes algunas suculentas, seguramente conoces este método. Las suculentas con hojas carnosas, como las del genero Sedum, pueden reproducirse fácilmente mediante estas hojas. Primero deberás desprender con cuidado varias hojas saludables de tu suculenta, teniendo cuidado de que no quede parte de la hoja en el tallo o parte del tallo en la hoja. Bastara con colocar varias hojas sobre un sustrato húmedo, como el preparado para macetas, y mantenerla humedad con bolsas plásticas o plástico de cocina. En pocas semanas veras salir raíces de la hoja y seguidamente una planta suculenta pequeña creciendo del mismo lugar.

Recomendaciones finales 

Cuidar de tus suculentas puede ser una actividad bastante entretenida y satisfactoria, sobre todo al ver a nuestras pequeñas plantas crecer y llenarse de hermosas flores coloridas.

Esta tarea solo requiere que sigamos algunos principios básicos y sentido común. Abajo conseguirás un recuento y otros consejos para el cuidado de tus cactus y suculentas.

  • Use una mezcla de buena calidad de cactus/suculenta para macetas.
  • Riegue bien la planta cuando realmente sea necesario.
  • No riegue en exceso ni permita que la planta permanezca en el agua.
  • Proporciona suficiente luz solar para su planta.
  • Deje que la tierra se seque antes del próximo riego.
  • Alimenta con abono líquido suave durante el período vegetativo (primavera y verano).
  • Minimizar o evitar el riego cuando la planta está inactiva en invierno y otoño.
  • Cambia la maceta cuando tu planta haya crecido lo suficiente.