Hay cactus de muchas formas, colores y tamaños. Pero una de las formas más comunes entre los cactus cultivados en el jardín o invernaderos son los cactus globosos, esos cactus esféricos que se asemejan a un erizo.

No todos los cactus redondos son fáciles de cultivar en casa, por lo que deberás conocer las especies de cactus globulares para elegir las que mejor se adapten a tu jardín.

Vamos a conocer más sobre estos cactus.

  1. Mammillarias

Es uno de los géneros de cactáceas más diversos, contando con mas de 300 especies clasificadas. La mayoría de las especies tienen su origen en México y américa del norte, pero existen algunas pocas que son nativas del sur de américa.  Por lo general su forma es esférica o globosa, aunque hay algunas especies con forma más cilíndrica. Estos cactus no alcanzan mucha altura, oscilan de entre 1 a 10 pulgadas.

Pueden tener espinas de formas muy variadas, largas y cortas, gruesas y finas, rectas o curvas, son realmente un género muy diverso. Las flores también varían mucho en color, siendo las más comunes las de color blanco, rosa y naranja.

Estos cactus también son bastante populares por su fácil cultivación y resistencia a las condiciones adversas. Resisten muy bien la falta de agua y requieren un sustrato con muy buen drenaje.

  1. Notocactus o Parodia

Notocactus

 Estos cactus globulares o globosos son nativos de Sudamérica y comprenden alrededor de 50 especies identificadas. Los notocactus crecen muy bien al sol directo y elevadas temperaturas, llegando a alcanzar en promedio 6 a 15 pulgadas en la mayoría de las especies. Sin embargo, existen especies de Parodia que pueden superar el metro de altura.

Una de las características principales son sus flores brillantes, que suelen ser de color amarillo y ubicarse en la parte superior de la planta.

Los notocactus no requieren de mucho riego, pero esto dependerá de la calidad del sustrato y la exposición al sol; Si colocas tus notocactus al sol directo y el sustrato que elegiste drena muy rápido, deberás aumentar la frecuencia de riego.

  1. Echinopsis:

Echinopsis sundenudata

Este género comprende más de 150 especies de cactus originarios de Sudamérica. Aunque la forma características de la mayoría de estos cactus es de tallos tubulares alargados, algunas especies son de menor tamaño y esféricas, como la Echinopsis Subdenudata.

Los cactus echinopsis tienen espinas agrupadas en forma de estrella, es decir, tienen múltiples espinas en un solo nodo. Las espinas pueden variar mucho en tamaño según la especie, pero los colores característicos de estas son el amarillo, marrón y el blanco, siendo el último el menos común.

Las flores de los Echinopsis son en forma de trompeta, de colores bastante claros, siendo más común el color blanco. Muchos de estos cactus florecerán en la primavera, y sus flores solo perdurarán por un corto tiempo. La Echinopsis Subdenudata florece al atardecer, y su flor cae al final del día siguiente.

Como muchos otros cactus, son bastante resistentes y poco exigentes con el cuidado en el jardín. Pero, para obtener buenos resultados cultivándolos, debemos proveerle de luz directa constante y regarlo una vez a la semana, siempre y cuando el sustrato esté bastante seco.

  1. Echinocactus y Ferocactus

Ferocactus Stainesii

Los ferocactus pertenecen al género echinocactus, pero a la vez se les considera un género propiamente. El tamaño de estas especies es muy variado, desde los 2 centímetros, hasta especies de más de 1 metro de altura como el Asiento de Suegra.

Los ferocactus no poseen flores tan llamativas como otros géneros de cactus, se disponen en la corona del cactus y son relativamente pequeñas. Estos cactus tienen una cobertura de espinas bastante densa. En algunas especies las espinas pueden tener colores bastante llamativos como el rojo y el rosa.

Algunas de estas especies son bastante fáciles de mantener en nuestro jardín. Requieren de mucho sol, riego frecuente y muy buen drenado. Puede resistir muy bien el frío, siempre y cuando se mantenga seco.

  1. Melocactus

Melocactus salvadorensis

Este género comprende unas 40 especies de cactus. Son endémicas de Perú, México, Antillas, Brasil y Cuba. Son de forma globular y de crecimiento bastante lento. Crecen en zonas tropicales, secas y calurosas.

Estas especies desarrollan en su parte superior un cefalio, una estructura bastante tupida con espinas muy delgadas, siendo algunas muy parecidas a un pelaje, que contiene las flores y frutos del cactus. Al llegar madurar la planta, la mayor parte de su energía se concentra en el desarrollo del cefalio.

Algunos melocactus fueron tan buscados por los coleccionistas que ahora están en peligro de extinción. Así, que si encuentras una de estas plantas en su hábitat natural evita recogerlas.

Los melocactus son bastante difíciles de cultivar en el jardín. Son bastante sensibles a la humedad y bajas temperaturas. Si cultivas estas plantas deberás proveer mucha luz, calor y un riego bastante espaciado en el tiempo.

  1. Rebutia

Rebutia Flavistyla

El género rebutia es muy popular entre los cultivadores. Son originarias de zonas montañosas de Argentina y Bolivia. Son bastante pequeños y de forma esférica. Las espinas varían ampliamente incluso dentro de plantas de la misma especie. Crecen bastante rápido y florecen muy fácilmente.

Las flores son bastante grandes en relación al tamaño del cactus, y muy llamativas por sus colores brillantes. Suelen tener muchas flores al mismo tiempo.

El mantenimiento de estos cactus es relativamente sencillo: Mucho sol, temperatura entre los 18˚ a 27˚C, y un riego moderado con sustrato ligero y de buen drenaje.

Como puedes ver, existe una amplia gama de cactus globosos o esféricos, muchos géneros y cientos de especies. Sin duda, como buenos amantes de estas plantas, nos gustaría tener unos cuantos en nuestra colección. Pero como también habrás notado no todos serán de fácil manejo y mantenimiento.

Ahora que sabes mucho más sobre los cactus globosos, podrás escoger el que mejor se adapte a tu jardín.